HOLA COMPAÑEROS, GUSTO EN SALUDARLOS.
A continuación les comparto algunas reflexiones que realicé sobre la lectura de “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” de Xavier Vagas Beal.
El alumno del siglo XXI tiene que saber gestionar su conocimiento a través de un aprendizaje que le ayude a comprender su contexto, y a afrontar los nuevos retos, desafíos y transformaciones del nuevo milenio.
Lo que aprende un estudiante a partir de unos motivos y estrategias superficiales es solamente un conjunto de conocimientos técnicos con una fecha de caducidad, en el sentido de que no será capaz de desarrollar unas estructuras sólidas que le permitan actuar como un profesional dinámico y activo en una sociedad cambiante.
Aquel que adopta un enfoque de aprendizaje profundo al aprender, es decir, afrontar una tarea de aprendizaje hacia el significado y la comprensión, estará desarrollando, no solamente competencias técnicas (saber) sino también y quizás de forma más importante, estará desarrollando competencias metodológicas (saber hacer), participativas (saber estar) y personales (saber ser). Competencias que, además, le prepararán para la vida en sociedad, para su inserción en el mercado laboral, quizás, como uno de los aspectos más importantes en torno a las bondades del enfoque profundo en este sentido, harán posible, viable y factible el reto del aprendizaje a lo largo de toda la vida. En definitiva, estos son los principales argumentos que nos ayudan a reflexionar sobre qué y cómo enseñar y aprender y estar preparados para los estudios de nivel superior del Siglo XXI.
La mediación educativa es un método de resolución de conflictos en el ámbito educativo que no se agota en “enseñar un procedimiento", sino que tiene un sentido mucho más amplio y se encuentra estrechamente relacionada con la formación integral del alumno y la educación en valores. La mediación encierra una experiencia educativa también en otros ámbitos, ya que las partes se educan mutuamente al participar en procesos colaborativos de resolución de conflictos, descubren múltiples percepciones de los problemas e identifican las cuestiones que les preocupan cuando se explican y escuchan los fundamentos.
Si es posible el aprendizaje no significativo, actualmente toda información que llega a la mente humana es de utilidad, todo se traduce en conocimiento y auxilia en la comprensión de diversas situaciones comunes actuales o futuras.
Estoy a favor del discurso magisterial, es formar a los alumnos en competencias, que escuchen a un buen orador los apoyará en su diálogo, en su argot profesional, es algo que no debe desaparecer.
El proceso de enseñanza – aprendizaje, se ubica en la acción, porque la realidad ofrece nuevos contenidos y nuevas formas de esa realidad, como facultad esencial de orden, de identificación y de sistematización interna de nuestros conocimientos que es. Se trata de una facultad con esfuerzo de asimilación de los cambios producidos en la realidad, en relación con nuestra experiencia de esa realidad, y que nos obliga a buscar y crear nuevas identidades, nuevas interpretaciones que resulten congruentes con la nueva perspectiva que se capta de dicha realidad, y distinguirlas de las demás alteridades, imponiendo la superioridad de lo mismo – de su identidad – de lo que realmente es, sobre lo que no es, sobre el otro. La acción no es por si misma suficiente, puede apoyarse en el discurso verbal para crear competencias.
Dotar al alumno de herramientas y habilidades (competencias), para el mundo laboral que va a enfrentar, ingresándole nuevos conocimientos (aprendizaje), con la ayuda de las nuevas tecnologías, con contenidos útiles y significativos (aprendizaje significativo), reforzados con el apoyo de información secundaria, y sólo así incrementar su acervo cultural, situándolo en la realidad problemática concreta (aprendizaje situado).
Las tres dimensiones (competencias, aprendizaje significativo y situado), tienen relación estrecha, una conlleva a la otra, no se pueden desarrollar competencias sin que vayan acompañadas de aprendizaje significativo y, situados dentro del contexto actual o futuro que muestra la realidad problemática concreta, para el logro de los objetivos.
Para ser franca, es la primera vez que hago comentarios a una lectura, reflexionándola, pero con la utilización del hecho de insertar comentarios, me pareció estupenda, aunado al hecho de marcar el texto que ya lo habíamos practicado. Considero que de manera sutil se nos está enseñando a ser más críticos y reflexivos, al exhortarnos a incrustar nuestros comentarios en una lectura u obra de un prominente escritor, en este caso el señor Xavier Vargas Beal.
A continuación les comparto algunas reflexiones que realicé sobre la lectura de “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” de Xavier Vagas Beal.
El alumno del siglo XXI tiene que saber gestionar su conocimiento a través de un aprendizaje que le ayude a comprender su contexto, y a afrontar los nuevos retos, desafíos y transformaciones del nuevo milenio.
Lo que aprende un estudiante a partir de unos motivos y estrategias superficiales es solamente un conjunto de conocimientos técnicos con una fecha de caducidad, en el sentido de que no será capaz de desarrollar unas estructuras sólidas que le permitan actuar como un profesional dinámico y activo en una sociedad cambiante.
Aquel que adopta un enfoque de aprendizaje profundo al aprender, es decir, afrontar una tarea de aprendizaje hacia el significado y la comprensión, estará desarrollando, no solamente competencias técnicas (saber) sino también y quizás de forma más importante, estará desarrollando competencias metodológicas (saber hacer), participativas (saber estar) y personales (saber ser). Competencias que, además, le prepararán para la vida en sociedad, para su inserción en el mercado laboral, quizás, como uno de los aspectos más importantes en torno a las bondades del enfoque profundo en este sentido, harán posible, viable y factible el reto del aprendizaje a lo largo de toda la vida. En definitiva, estos son los principales argumentos que nos ayudan a reflexionar sobre qué y cómo enseñar y aprender y estar preparados para los estudios de nivel superior del Siglo XXI.
La mediación educativa es un método de resolución de conflictos en el ámbito educativo que no se agota en “enseñar un procedimiento", sino que tiene un sentido mucho más amplio y se encuentra estrechamente relacionada con la formación integral del alumno y la educación en valores. La mediación encierra una experiencia educativa también en otros ámbitos, ya que las partes se educan mutuamente al participar en procesos colaborativos de resolución de conflictos, descubren múltiples percepciones de los problemas e identifican las cuestiones que les preocupan cuando se explican y escuchan los fundamentos.
Si es posible el aprendizaje no significativo, actualmente toda información que llega a la mente humana es de utilidad, todo se traduce en conocimiento y auxilia en la comprensión de diversas situaciones comunes actuales o futuras.
Estoy a favor del discurso magisterial, es formar a los alumnos en competencias, que escuchen a un buen orador los apoyará en su diálogo, en su argot profesional, es algo que no debe desaparecer.
El proceso de enseñanza – aprendizaje, se ubica en la acción, porque la realidad ofrece nuevos contenidos y nuevas formas de esa realidad, como facultad esencial de orden, de identificación y de sistematización interna de nuestros conocimientos que es. Se trata de una facultad con esfuerzo de asimilación de los cambios producidos en la realidad, en relación con nuestra experiencia de esa realidad, y que nos obliga a buscar y crear nuevas identidades, nuevas interpretaciones que resulten congruentes con la nueva perspectiva que se capta de dicha realidad, y distinguirlas de las demás alteridades, imponiendo la superioridad de lo mismo – de su identidad – de lo que realmente es, sobre lo que no es, sobre el otro. La acción no es por si misma suficiente, puede apoyarse en el discurso verbal para crear competencias.
Dotar al alumno de herramientas y habilidades (competencias), para el mundo laboral que va a enfrentar, ingresándole nuevos conocimientos (aprendizaje), con la ayuda de las nuevas tecnologías, con contenidos útiles y significativos (aprendizaje significativo), reforzados con el apoyo de información secundaria, y sólo así incrementar su acervo cultural, situándolo en la realidad problemática concreta (aprendizaje situado).
Las tres dimensiones (competencias, aprendizaje significativo y situado), tienen relación estrecha, una conlleva a la otra, no se pueden desarrollar competencias sin que vayan acompañadas de aprendizaje significativo y, situados dentro del contexto actual o futuro que muestra la realidad problemática concreta, para el logro de los objetivos.
Para ser franca, es la primera vez que hago comentarios a una lectura, reflexionándola, pero con la utilización del hecho de insertar comentarios, me pareció estupenda, aunado al hecho de marcar el texto que ya lo habíamos practicado. Considero que de manera sutil se nos está enseñando a ser más críticos y reflexivos, al exhortarnos a incrustar nuestros comentarios en una lectura u obra de un prominente escritor, en este caso el señor Xavier Vargas Beal.

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